Años atrás, en la mayor parte de los encargos de un estudio de diseño, el concepto de impresión se reducía básicamente al offset y, sólo en casos muy determinados, a la serigrafía, a la estampación, al termograbado… Pero, desde la llegada de la impresión digital, hablar de impresión no sólo significa referirnos a folletos y catálogos impresos en cuatricromía, sinó también a aerografiar vehículos, a imprimir lonas gigantes o a hacer estampaciones con tintas especiales en objetos que antes nos hubieran parecido inverosímiles o sólo al alcance de industrias muy avanzadas.

Hoy, en lugar de disponer de una imprenta clásica, trabajamos en una red cerrada de colaboradores que dan respuesta a casi cualquier problema de impresión que se presente: desde pequeñas ediciones en papel, hasta impresiones especiales en formatos y materiales de casi cualquier tipo.

Visite el catálogo que hay disponible en nuestro apartado Servicios de impresión y rotulación o bien solicítenos un catálogo más ampliado para conocer todas las posibilidades.